La salud y el ejercicio para un supervivencialista

Hay un montón de cosas que se pueden hacer hoy para ayudar a maximizar la capacidad de sobrevivir si una situación extrema ocurre. Si a pesar de los negativos pronósticos que existen, el fin del mundo como lo conocemos, nunca llegara, entonces estas sugerencias no te costarán ni un centavo y mejoraran tu calidad de vida.


Estar en buena forma física y asegurarse de que su familia también lo esté, por lo menos a un nivel básico, mejora enormemente la probabilidad de supervivencia.

En una situación límite de supervivencia, no puedes darte el lujo de tener un esguince en el tobillo, y mucho menos una enfermedad grave como la diabetes. Si eres una persona activa y están en buena forma física, la probabilidad de que ambos casos ocurran disminuye dramáticamente. Si bien nunca se puede evitar una lesión al azar, o la aparición de una enfermedad grave, el fortalecimiento de su cuerpo aumenta su capacidad de adaptación para sobrevivir.


La aptitud física se incrementará el umbral de cansancio general que tu cuerpo puede soportar. En la lucha por la supervivencia, la fatiga es uno de los peores enemigos. Conocer tus limitaciones físicas, y las de su familia, aumenta tu capacidad de planificar actividades y prolongar la supervivencia.

Un plan de acondicionamiento es simple y no implica gastos: trabajo duro, disciplina y el uso de tu cabeza.

Un plan básico y general de ejercicios se lista a continuación como guía:

Domingo: Caminata, de 5 kilómetros o más.

Lunes: trabajar la parte superior del cuerpo y 2 kilómetros al trote.

Martes: Trote (lo que puedas)

Miércoles: Trabaja las piernas y 2 kilómetros al trote.

Jueves: Trote (lo que puedas)

Viernes: Caminata, 5 kilómetros o más.

Sábado: Día de descanso

Para el entrenamiento de la parte superior del cuerpo, puedes alternar tres series de flexiones de brazos y tres juegos de pull ups. Puedes ir aumentando con el tiempo.

Para ejercitar las piernas da 3 series de estocadas, sentadillas y saltos, todo en grupos de 30.

Abdominales, levantamiento de piernas, patadas aleteo, planchas (30 segundos), etc.

Las caminatas, si se hacen con tu familia, mejorará tus relacionas, mientras mejoramos nuestro cuerpo.

El día de descanso es también muy importante. En su preparación se debe practicar la moderación y darle a tu cuerpo tiempo para recuperarse.

Esto es sólo una guía y cada persona tiene sus límites personales. Consulta siempre con un profesional.

Comienza hoy mismo, no mañana, no esperar a cobrar tu sueldo para pagar un gimnasio.

No compres artículos de ejercicios innecesarios, todo se puede hacer al aire libre sin gastar nada.

Si no estás dispuesto a poner manos a la obra, probablemente no estarás preparado si pasa algún desastre.

Tómate el tiempo para hablar con tu familia y explicarles la importancia de estar en buena forma física.

Lo único que necesitas es hacerte el tiempo, y que estar dispuesto a gastar energía en acondicionar tu cuerpo para cuando surja una necesidad y porque no mejorar tu calidad de vida y la de tu familia.



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